Tratamiento con Sonido

El universo en que vivimos y todo lo que este contiene es un campo de energía con distintos grados de vibración, desde lo más sutil a lo más denso. Cada molécula, célula, tejido, órgano, glándula, cada fluido de nuestro cuerpo tiene su propio índice de vibración… lo mismo ocurre con cada centro de energía o chakra. Todo en el cuerpo humano y en la naturaleza funciona en base a una coherencia, a un orden armónico en donde cada cosa responde en función del flujo de vida recibido. Cuando alguna parte de tu cuerpo no está vibrando en armonía en sí misma o con las demás, sobreviene la enfermedad. Determinados sonidos y vibraciones pueden por resonancia devolver la armonía perdida a nuestro cuerpo. Estas sesiones fusionan en una sola vibración los sonidos con la conciencia corporal y meditativa del yoga. Escuchar sintiendo a un tiempo el fluir del movimiento, coordinado con el respirar consciente, moviliza la fuerza vital del organismo y activa los recursos del cuerpo para desbloquear tensiones y volver a un estado armónico de quietud, fortaleza y seguridad. Los instrumentos que nos acompañan:

Los 5 ELEMENTOS

son el hilo conductor de la existencia material y de esta actividad, que se sostiene sobre diferentes texturas sonoras y corporales para cada elemento:

  • La estabilidad, el tono y la fuerza de laTIERRA.
  • La fluidez, el moviemiento y el cambio del AGUA.
  • La fuerza, la eficacia y la trasformación del FUEGO.
  • La ligereza y la libertad de movimiento del AIRE.
  • El equilibrio, la alineación y la intercomunicación del ETER.
PIRAMIDES SONORAS DE CUARZO

Es una de las vibraciones más altas y sanadoras dentro de los diferentes instrumentos de sanación musical. Es también uno de mis instrumentos favoritos, por ser al mismo tiempo simple e intensamente profundo. El cuarzo tiene la cualidad de amplificar la energía y la intención enfocada. La pirámide sonora aúna la geometría sagrada con las ventajas de la vibración del cuarzo en movimiento. Su frecuencia vibratoria sincroniza la pulsación del hipotálamo y las glándulas pineal y pituitaria unificando y armonizando su funcionamiento. Ayudan a calmar el St. nervioso, diluyen la energía negativa y los bloqueos de los chakras.

CUENCOS TIBETANOS Y DE CRISTAL DE CUARZO

Su vibración inspira un sentimiento de profunda relajación y de “apertura del espacio interior“. Puesto que el agua es altamente transmisora de vibración, y que nuestro cuerpo contiene este elemento en un 72 %, la resonancia de los cuencos supone un delicado masaje interno en cada célula y órgano corporal. Los cuencos de cristal están hechos de arena de sílice que es cuarzo puro en la naturaleza. Como un transmisor de radio de gran alcance, los cuencos de cristal transmiten energía a la atmósfera, llenando el aura de una persona con vibraciones armónicas. El sonido de los tonos cristalinos afecta la actividad de las ondas cerebrales alterando el estado de conciencia. Como diferentes partes del cerebro se ven afectadas, se liberan diferentes hormonas y neuro- químicos que pueden suprimir el dolor, fortalecer la fuerza de voluntad, activar la creatividad y superar las adicciones. Se ha demostrado que entre los patrones de ondas de los sonidos de los cuencos se encuentra el equivalente a las ondas alfa producidas por el cerebro.

HANG DRUM

Maravilloso instrumento de percusión melódica, creado en el año 2000 por Felix Rohner y Sabina Schärer en Berna, Suiza. Consta de una escala de ocho tonos, rica en armónicos, de sonido suave y profundo, con un elevado potencial terapéutico. Se dice que el ritmo del tambor resuena con la esencia misma del corazón humano, el latido de nuestra percusión interna. El Hang es un instrumento “mágico” por su gran armonía. Relaja la tensión, aporta energía al cuerpo cansado y calma los estados de ansiedad equilibrando las emociones.

TAMBOR CHAMÁNICO

Tambores circulares de los indios de Norteamérica. De sonido armónico y profundo, relacionado físicamente con los chakras inferiores y con la conexión a la Madre Tierra y al corazón.

DIDGERIDOO

Instrumento de soplo de los aborígenes australianos cuya existencia data de unos 1.500 años. Se emplea una respiración circular, continua y profuanda. Ayuda a desbloquear las tensiones del cuerpo, beneficiando hueso, músculo y sistema hormonal.